Zeus y Apolo
Hace mucho tiempo, Zeus y su hijo Apolo vivían en una gran montaña. A Apolo le encantaba tirar flechas y era muy bueno. Un día Apolo se volvió hacia su padre Zeus y habló con alegría. «¡Soy el mejor arquero del mundo!», dijo. Zeus sonrió y le propuso una competición a su hijo Apolo.
Apolo tensó su arco enseguida y lanzó su flecha al cielo. La flecha voló muy lejos y cayó al pie de un gran árbol. Apolo rió con mucha seguridad y se sintió muy orgulloso. Ahora le tocaba a su padre Zeus.
Zeus dio un gran paso y llegó al fin del mundo. Luego tensó su arco y lanzó su flecha más allá del cielo. La flecha cayó mucho más lejos que la flecha de Apolo. Apolo vio la fuerza de su padre y entendió su derrota. Nunca debemos creernos mejores que los demás. Siempre hay alguien más fuerte que tú.