Los viajeros y el oso
Dos amigos cercanos caminan por un bosque grande y oscuro. El sol se pone y los viajeros se cansan mucho. Se prometen ayudarse siempre. De repente oyen un ruido muy fuerte.
Un oso enorme sale entre los árboles. Un amigo sube rápido a un árbol y se esconde. El otro amigo no puede subir y se queda solo. El hombre se tumba en el suelo y aguanta la respiración.
Porque los osos no tocan a los muertos. El oso se acerca y le huele la oreja. El oso lo cree muerto y vuelve despacio al bosque. El peligro pasa y el otro amigo baja del árbol.
Se ríe y pregunta: "¿Qué te dice el oso?" El hombre responde: "El oso dice: un amigo falso no es un amigo."
Los amigos de verdad no se dejan solos en los malos días. En la necesidad se conoce al amigo.