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Los monjes errantes

Nivel A2 · 204 palabras

Los monjes errantes

Hace mucho tiempo dos monjes viejos viajaban por aldeas lejanas. Los monjes tenían un burro muy trabajador para sus cosas. Cada día el burro llevaba sacos pesados y nunca se quejaba. Los monjes pedían comida y dinero a los aldeanos. El buen burro se despertaba temprano cada mañana y salía al camino. Pasaron los años y el fiel burro se hizo muy viejo. Un día el pobre animal cayó al suelo y murió.

Al principio los monjes se pusieron un poco tristes por su burro. Pero después tuvieron una idea muy astuta. Con la piel del burro hicieron un tambor grande y bonito. Con el tambor nuevo fueron de aldea en aldea y tocaron música. Un aldeano curioso los vio y se acercó. El aldeano preguntó a los monjes: "¿Qué pasó con su burro viejo?" Los monjes sonrieron y golpearon rápido el tambor grande.

Un monje dijo: "Nuestro burro está muerto, pero todavía nos da dinero." El sonido del tambor llenó toda la plaza de la aldea. El aldeano oyó esta respuesta y se quedó muy sorprendido. Los monjes tocaron el tambor y siguieron su camino. La gente astuta siempre quiere usar el trabajo de los demás. El burro muere y deja la silla, el hombre muere y deja su obra.