Los Ladrones y el Gallo
Por la noche dos ladrones entraron en una granja grande. Los ladrones no encontraron nada valioso en la casa. Solo vieron un gallo pequeño. Metieron el gallo en un saco y huyeron. Los ladrones fueron a una casa vieja del bosque.
Tenían mucha hambre y querían comer el gallo. El gallo, con miedo, empezó a suplicar a los ladrones. "No me matéis, yo ayudo a la gente", dijo. "Cada mañana despierto temprano a todos", añadió. Los ladrones se enfadaron mucho con estas palabras.
"Tú despiertas a la gente y estropeas nuestro trabajo", dijeron. "¡Porque nosotros trabajamos en la oscuridad!", gritaron. Al final no lo escucharon y se lo comieron. Vuestras buenas obras quizá no gustan a la gente mala. La gente echa al hombre honesto de todos los pueblos.