Los Hijos del Labrador
En una vieja granja vivían un labrador y sus tres hijos. Los hermanos peleaban siempre y nunca estaban de acuerdo. El viejo padre estaba muy triste por eso. Un día llamó a sus hijos. Puso delante de ellos un haz de palos bien atado. «¡Romped este haz de palos!», dijo.
Los hijos cogieron el haz uno por uno. Tiraron del haz con todas sus fuerzas. Pero nadie rompió los palos atados. Después el padre soltó la cuerda. Dio un solo palo a cada hijo. Los chicos rompieron los palos solos enseguida.
El viejo padre sonrió y miró a sus hijos. «Juntos sois fuertes como este haz», dijo. «Separados os rompéis como un solo palo», dijo. Los hijos dejaron de pelear y se abrazaron.
Ahora lo sabían: juntos nadie cae.
La unión hace la fuerza.