Los Conejos y los Zorros
Hace mucho tiempo, unos conejos pequeños vivían junto a un bosque viejo de aguas frescas. En aquel bosque verde sonaban dulces cantos de pájaros y olía a hierba fresca. Pero unas águilas fuertes volaban en el cielo y molestaban siempre a los conejos. Los conejos tenían mucho miedo y vivían sin tranquilidad. Por fin el viejo jefe de los conejos convocó una gran reunión por este miedo. Los conejos decidieron ir con los zorros astutos y pedirles ayuda.
A la mañana siguiente un pequeño grupo de conejos salió hacia la madriguera de los zorros. El viejo conejo se acercó y empezó a hablar con voz emocionada. "Fuerte hermano zorro, las águilas nos cazan y no nos dejan en paz", dijo. "Por favor, ayudadnos: luchad contra las águilas y echadlas del bosque", añadió. El zorro miró a los conejos con ojos listos y sonrió un poco. "De verdad queríamos ayudaros", respondió el zorro astuto.
"Pero sabemos muy bien quiénes sois y qué fuerte es vuestro enemigo." El zorro sabía que una lucha contra las águilas era imposible para los zorros. Cuando los conejos oyeron estas palabras, sintieron una gran decepción. Comprendieron que actuaron sin conocer su propia fuerza ni la del enemigo. Volvieron en silencio a casa y buscaron caminos nuevos y listos contra las águilas. Quien corre hacia un gran peligro sin conocer su fuerza, espera ayuda en vano. No hay que dar un paso más largo que la pierna.