Las Moscas en la Miel
Un día se derramó miel dulce en una cocina grande. La miel de la mesa olía muy dulce. Las moscas pequeñas olieron esa miel dulce enseguida. Las moscas volaron alegres hacia la mesa.
Las moscas se posaron en la miel y comieron. La miel estaba muy rica y las moscas comieron más. Comieron demasiada miel y sus barrigas se llenaron. Pero sus patas se pegaron despacio a la miel.
Las moscas querían más miel, pero ya no podían moverse. Movieron las alas, pero no salieron de la miel. Las moscas glotonas se arrepintieron mucho y gritaron.
La miel dulce fue una gran trampa para ellas. Las moscas perdieron su libertad por un placer dulce. El deseo grande y la codicia hacen daño.
Quien mucho abarca, poco aprieta.