La Víbora y la Culebra de Agua
Había una vez un lago pequeño y bonito. En ese lago vivía una culebra de agua verde. Un día llegó allí una víbora venenosa. La víbora quiso beber esa agua dulce. La culebra se enfadó mucho con ella.
"¡Este lago es mío, aquí no bebes!", dijo. Pero la víbora no estuvo de acuerdo. Las dos serpientes decidieron luchar por el lago. Las ranas del lago vinieron y miraron. Durante la lucha las ranas gritaron muy fuerte.
Al final ganó la víbora fuerte. La víbora miró a las ranas y habló. "No me ayudasteis, solo hicisteis mucho ruido.", dijo. Un amigo de verdad no solo habla, ayuda. Del dicho al hecho hay mucho trecho.