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La rana que envidia al buey

Nivel B1 · 179 palabras

La rana que envidia al buey

Una pequeña rana vio a un buey enorme y masivo pastando junto al lago. Envidiando el cuerpo del buey, la rana empezó a llenar su pecho de aire y a hincharse. La rana preguntó a sus crías: "Miren a ver, ¿me he vuelto tan grande como el buey?"; sus crías dijeron: "No, ni siquiera te has acercado aún." Con los ojos cegados por la ambición, la rana continuó hinchándose aún más y finalmente le reventó el vientre y perdió la vida.

Quienes entran en competencia con otros ignorando su propia capacidad y límites se destruyen a sí mismos. Los celos y el deseo de presumir ciegan la lógica de una persona. Entrar en cargas que la naturaleza y la constitución no pueden soportar acaba en desastre. Conocer los propios límites y vivir con modestia es fundamental para la vida.

La comparación y la envidia que superan los propios límites hacen reventar a la persona. La competencia que supera tu capacidad arruina. Los celos ciegan los ojos. Hincharse trae desastre.

Vivir con modestia salva la vida. No se entra en una carrera sin sentido con otro. El que no conoce su límite revienta.