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La piel en el río

Nivel B1 · 184 palabras

La piel en el río

Un curtidor puso una piel de animal maloliente y pesada en las aguas de un río caudaloso para limpiarla. La fuerte corriente del río atrapó la piel y empezó a arrastrarla rápidamente. El curtidor corrió tras la piel pero no pudo volver a atraparla contra la fuerte corriente. Rindiéndose y deteniéndose, el curtidor dijo: "Que se vaya; el río te me quitó, pero al menos me libré de tu mal olor y de tu peso."

La pérdida de malos hábitos y relaciones dañinas que cargan a una persona y complican la vida, aunque dé pena al principio, es en realidad un gran alivio. Librarse de los pesos que te arrastran hacia abajo permite un comienzo nuevo y limpio. Perder necesariamente cargas dañinas es a veces el mayor regalo dado. Librarse de lo malo no es una pérdida, sino una ganancia.

Arrancar malos hábitos y suciedad, aunque sea a la fuerza, da alivio. Librarse de una carga dañina es alivio. Renuncia a la carga que te arrastra hacia abajo. Que el pasado maloliente fluya al río.

La pérdida de lo malo es una gran ganancia. Un nuevo comienzo ocurre con la limpieza. Cortar lazos dañinos es libertad.