La piel del león y los perros
Un cazador desolló a un león que cazó y dejó la piel debajo de un árbol para que se secase. Al ver la piel, un grupo cobarde de perros del barrio la rodeó, ladró con furia y empezó a despedazar la piel con sus dientes. Un zorro astuto que los observaba entre los matorrales dio un paso al frente y se burló de los perros. El zorro dijo: "Cuando este león estaba vivo, cuando oíais su rugido, buscabais un lugar donde huir; ¿os habéis convertido en guerreros ahora despedazando su piel muerta?"
Hacer una exhibición de valentía detrás de competidores que perdieron su poder, quedaron ineficaces o fallecieron no es una verdadera valentía. Las personas cobardes están muy afanadas en aparentar heroísmo después de que pasa el peligro. La verdadera valentía es la postura mostrada mientras la amenaza está viva y fuerte. Pisar al muerto o al caído es un indicador de debilidad.
Atacar al muerto del enemigo no es valentía, sino cobardía. Atacar al caído es cobardía. La verdadera valentía se muestra en el peligro vivo. Uno no se convierte en héroe después de que pasa el peligro.
Gritar detrás del muerto es debilidad. El cobarde busca el momento sin peligro. La valentía es estar frente al fuerte.