La Mujer y sus Criadas
Hace mucho tiempo, una anciana tenía dos criadas jóvenes. La mujer trabajaba mucho, pero nunca tenía piedad de sus criadas. En la casa, un gallo pequeño cantaba temprano cada mañana. La mujer oía al gallo y despertaba enseguida a sus criadas. Las criadas estaban muy cansadas cada día y querían dormir más.
Una tarde hicieron un plan en secreto. Dijeron: «Sin el gallo, la señora no nos despierta tan temprano». Por la noche todos dormían, y ellas mataron al gallo sin ruido. Estaban contentas y esperaban mañanas largas y tranquilas. Pero todo salió al revés.
Ahora la anciana no oía al gallo y no sabía la hora. Por eso despertó a las criadas a medianoche, mucho antes de la luz. Las criadas durmieron menos que antes y lo sintieron mucho. A veces huimos de un problema pequeño y encontramos uno más grande. Huir del fuego y caer en las brasas.