La Mosca
En un caluroso día de verano, un carro grande y pesado salió al camino. Dos caballos fuertes tiraban del carro muy rápido. Los caballos corrían y una nube de polvo muy alta subía del camino. En ese momento una mosca pequeña voló alegre hacia el carro. La mosca se posó cómodamente en la madera sobre la rueda. El carro fue más rápido y detrás creció una nube de polvo más grande.
La mosca pequeña vio el enorme polvo detrás de ella y se emocionó mucho. La mosca se sintió muy importante y muy fuerte. "¡Mirad qué mosca tan maravillosa y fuerte soy!" gritó. "¡Yo sola levanto todo este polvo detrás del carro!" dijo. Una hormiga sabia al borde del camino oyó estas palabras. La hormiga se rio, miró hacia arriba y llamó a la mosca.
"Los caballos tiran del carro y tú solo estás ahí sentada," dijo. La mosca pequeña no quiso creer las palabras sabias de la hormiga. Pero poco después los caballos fuertes pararon de repente para descansar. Los caballos pararon y todo el polvo del camino desapareció al instante. La mosca movió muy fuerte las alas, pero no salió nada de polvo. Ahora la mosca supo la verdad y sintió mucha vergüenza. Presumir del trabajo de otros solo deja a uno en ridículo. Quien monta caballo ajeno, pronto baja a pie.