La Mordedura del Perro y el Remedio Equivocado
Un día un hombre viejo caminaba tranquilo. De repente un perro furioso mordió su pierna. El hombre tuvo miedo y vio sangre. El perro escapó muy rápido de allí.
Un vecino vio todo y se acercó. El vecino le dio un consejo extraño. «¡Dale al perro pan con tu sangre!» El vecino creía en esta medicina rara. El hombre escuchó y preparó el pan.
En ese momento pasó un hombre sabio. El sabio vio esto y se rió. «¡Premia al perro malo y todos te muerden!» Entendió su error y tiró el pan.
Nunca debemos premiar el mal comportamiento. Cría cuervos y te sacarán los ojos.