La Hechicera
Hace mucho tiempo, una anciana vivía en un pueblo pequeño y bonito. Esta mujer decía a todo el mundo que era una gran hechicera. Vendía a la gente pociones mágicas y soluciones fáciles por dinero. La gente del pueblo creía en su poder para cada problema. Un día la mujer perdió la llave de su casa y se quedó fuera.
Durante horas dijo palabras mágicas, pero la puerta nunca se abrió. Luego llegó la lluvia de repente y la mujer se mojó mucho. La mujer lloró y pidió ayuda a la gente del pueblo. Un joven llegó y abrió la puerta con un simple palo. Los vecinos vieron esto y se quedaron muy sorprendidos.
No podía abrir su propia puerta y no podía ayudar a nadie. Todos se enfadaron mucho y ya nadie le dio dinero. La anciana sintió vergüenza y nunca más engañó a nadie. Resuelve primero tus propios problemas y promete después cosas grandes a otros. Antes se coge al mentiroso que al cojo.