La guerra de los ratones y los gatos
En una casa grande y vieja vivían juntos los gatos y los ratones. Los gatos eran muy fuertes y perseguían a los ratones cada día. Los ratones tenían mucho miedo y siempre huían. Por fin los ratones hicieron una gran reunión sobre esta guerra. Un ratón viejo dijo que necesitaban jefes contra los gatos. Los ratones eligieron enseguida a unos capitanes valientes.
Los capitanes se pusieron grandes cuernos en la cabeza para parecer más importantes. —Con estos cuernos todos nos verán muy fácilmente —dijeron. Al día siguiente los ratones y los gatos se encontraron en una sala ancha. Los capitanes estaban delante de todos y daban órdenes. Pero de repente los gatos fuertes saltaron sobre los ratones. Los ratones se dieron la vuelta con miedo y corrieron hacia sus pequeños agujeros.
Los ratones normales entraron fácilmente por los agujeros estrechos y se salvaron. Pero los capitanes con grandes cuernos no cabían en los agujeros. Los capitanes adornados se quedaron atrapados en la entrada y no pudieron entrar. Los gatos atraparon uno por uno a los capitanes orgullosos. Así los ratones aprendieron que los adornos inútiles no salvan la vida. La soberbia y el orgullo vacío solo hacen daño en el peligro. La espiga vacía siempre está erguida.