La Grajilla y las Palomas
Había una vez una grajilla pequeña y astuta. Cada día miraba a las palomas felices del jardín. Las palomas comían siempre trigo sabroso y estaban llenas. La grajilla también quería esa comida sabrosa. Se pintó las plumas de blanco y fue con las palomas.
Las palomas vieron un pájaro blanco y la aceptaron. Durante unos días la grajilla comió con las palomas. Pero un día olvidó y gritó con su propia voz. Las palomas reconocieron la voz y la echaron del jardín. La grajilla triste quiso volver con sus viejos amigos.
Pero las otras grajillas solo vieron un pájaro blanco. Sus viejos amigos tampoco la aceptaron y la alejaron. La grajilla astuta se quedó sola en los dos lados. Un traje falso deja solo a todo ser al final. O muéstrate como eres, o sé como te muestras.