La golondrina y la cuerva
Una golondrina se posó junto a una cuerva y empezó a presumir con sus plumas adornadas. La golondrina dijo a la cuerva: "Tienes plumas negras como la pez y feas, mientras que mis plumas son elegantes y coloridas." La cuerva sonrió con calma y dijo: "Esas plumas coloridas tuyas son útiles solo en la cálida primavera, cuando llega el invierno huyes; mientras que mis plumas negras resisten al invierno y a la tormenta más duros." La golondrina comprendió que resistir a condiciones difíciles y ser permanente es superior a la apariencia adornada.
Las apariencias elegantes que brillan solo en condiciones adecuadas y cómodas no aportan ningún beneficio en momentos duros y difíciles. El verdadero valor está en poder hacer frente a las dificultades y ser resistente a las tormentas. No hay que dejarse engañar por la suntuosidad estacional y basarse en la durabilidad. El adorno es temporal, la durabilidad es permanente.
La durabilidad ante condiciones difíciles es fundamental, no el brillo estacional. Brillar solo en los días buenos se apaga en los días duros. La durabilidad es superior a la apariencia adornada. Las plumas que resisten a la tormenta son reales.
No te dejes engañar por la suntuosidad estacional. Mantenerse en pie en condiciones difíciles es el éxito. La resistencia permanente es la mayor fuerza.