La comadreja y Afrodita
En el bosque una comadreja amó a un joven. Rogó a Afrodita: "Hazme una mujer hermosa." Afrodita sintió pena por la pequeña comadreja. Convirtió a la comadreja en una joven muy bella. El joven vio a la muchacha y la amó. Juntos prepararon una gran boda.
Esa noche Afrodita quiso probar a la muchacha. Puso un ratón pequeño en el suelo. El ratón corrió rápido por la alfombra. La muchacha vio al ratón y olvidó su forma humana. Saltó de la cama y persiguió al ratón.
Afrodita vio a la cazadora dentro de ella y se puso triste. Convirtió a la muchacha otra vez en comadreja. La comadreja entendió su error y volvió al bosque. Entendieron: una cara nueva no es un corazón nuevo.
Vieron: la piel cambia, pero la costumbre se queda.
Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.