La cigarra y la hormiga
Durante los calurosos días de verano, la hormiga llevaba granos de trigo a su nido preparándose para el invierno. La cigarra, por su parte, tocaba el laúd y cantaba canciones a la sombra de un árbol, despreciando este esfuerzo de la hormiga. Finalmente, cuando llegó el duro invierno y todo quedó cubierto de nieve, la cigarra hambrienta y temblando llamó a la puerta de la hormiga y pidió comida prestada. Cuando la hormiga preguntó: "¿Qué hiciste todo el verano?", la cigarra dijo: "Canté canciones"; la hormiga entonces dijo: "Si cantaste canciones en verano, baila en invierno" y cerró la puerta.
Quienes no toman precauciones para el futuro mientras existen oportunidades, salud y juventud experimentan miseria y vergüenza cuando llegan los momentos difíciles. Trabajar y sudar a tiempo es la mayor garantía para el futuro. La irresponsabilidad y la vagancia dan un placer momentáneo pero traen una gran ruina a largo plazo. Quien no suda en verano tiembla en invierno.
El que no hace preparativos en la juventud y la abundancia se vuelve miserable en invierno. Trabajar a tiempo protege el futuro. La vagancia trae miseria más adelante. El que trabaja en verano está cómodo en invierno.
La irresponsabilidad termina dolorosamente. Invertir en el futuro es sabiduría. El sudor de la frente es la garantía del invierno.