Hermes y los artesanos
Hace mucho tiempo vivía un dios alegre llamado Hermes. El gran Zeus mandó a Hermes a la tierra. Llevaba una botella mágica con jarabe de mentiras. Zeus quería una gota igual para cada artesano.
Hermes corrió al pueblo y visitó las tiendas. El carpintero, el panadero y el sastre recibieron una gota. Todos los maestros bebieron el jarabe dulce con alegría.
Después llegó un zapatero viejo, solo en su taller. Hermes echó sin querer todo el resto en su vaso.
Desde ese día todos los artesanos dijeron pequeñas mentiras. Pero el zapatero contó las mentiras más grandes y divertidas. Ahora la gente escuchaba a los maestros con dudas.
Un mentiroso pierde poco a poco la confianza de todos. La mentira tiene las patas muy cortas.