El Zorzal
En un bosque hermoso vivía un pequeño y dulce zorzal. Este pájaro amaba mucho las dulces bayas de enebro. Cada mañana volaba al árbol y comía las bayas sabrosas. Esas bayas eran la mejor comida del mundo para él. Un día el zorzal se posó otra vez en las ramas.
Las bayas estaban muy ricas, y el pájaro solo comía. El pájaro solo miraba la comida y no veía el peligro. En ese momento un cazador puso una trampa bajo el árbol. El pájaro comía las bayas dulces, y la trampa lo atrapó de repente. El pajarito quiso escapar, pero ya era muy tarde.
Lloró y habló consigo mismo con mucha tristeza. «Perdí mi libertad por una dulce baya», dijo. Fue goloso y descuidado, y ahora sentía mucha pena. La codicia y el descuido traen peligro. El arrepentimiento siempre llega demasiado tarde.