El Zorro y el Cuervo
Un día un cuervo negro encontró un gran queso. Lo tomó en el pico y voló a un árbol. Allí quería comer su queso con mucha calma. En ese momento un zorro astuto pasó por debajo. El zorro vio el queso sabroso y sintió hambre.
Rápidamente hizo un plan listo para conseguir el queso. Llegó debajo del árbol y miró hacia arriba alegremente. El zorro dijo: "Hola, hermoso cuervo, hoy estás muy elegante". "Tus plumas brillan mucho y tu voz será maravillosa". "Por favor, cántame una canción bonita", añadió el zorro.
El cuervo escuchó esas palabras dulces y se alegró. Abrió su pico muy grande para cantar una canción. Al instante el queso sabroso cayó al suelo. El zorro astuto agarró el queso y corrió lejos. El cuervo entendió su error, pero ya era tarde. No hay que creer todas las palabras dulces. De nada sirve llorar por la leche derramada.