El Trozo de Madera en el Mar
En un día soleado, dos amigos curiosos caminaron por la orilla del mar. El agua azul estaba tranquila y soplaba un viento suave. De pronto, Kenan vio una sombra oscura muy lejos en el mar. La cosa estaba muy lejos, pero se acercaba poco a poco. Los dos amigos se pararon y miraron aquella sombra misteriosa. Kenan gritó: "¡Mira, Mert, seguro que es un gran barco de oro!"
Mert cerró un poco los ojos y sonrió a su amigo. "No, para mí es un barco con telas muy caras", dijo. La sombra se acercó un poco más y su alegría creció. Mert dijo: "Nos hemos equivocado, es solo un pequeño barco de pesca." Pero Kenan soñaba con un tesoro maravilloso y esperaba con impaciencia. Los dos amigos hicieron planes alegres y esperaron en la playa.
Las olas del mar empujaron aquella cosa extraña hacia la arena. Cuando por fin tocó la tierra, los dos corrieron hacia ella. Pero la cosa delante de ellos fue una gran decepción. No era un barco rico, y tampoco era una barca. Era solo un viejo trozo de madera del ancho mar. Los dos amigos se miraron y se rieron de sus sueños vacíos. Las cosas que parecen grandes de lejos suelen ser muy normales de cerca. De lejos, el tambor siempre suena bien.