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El ruiseñor y la golondrina

Nivel A2 · 232 palabras

El ruiseñor y la golondrina

Hace mucho tiempo, junto a un viejo bosque donde corrían aguas frescas, vivía un ruiseñor alegre. Cada mañana, este dulce ruiseñor se posaba en la rama de un árbol y cantaba canciones maravillosas. Un día se le acercó una simpática golondrina que volaba rápido. Mirando al ruiseñor, la golondrina empezó a trinar con alegría.

«¿Por qué no vienes a los tejados de las casas donde viven los humanos?», preguntó la golondrina. «Si vives cerca de los humanos, todos oirán tu voz y te querrán mucho», añadió. El ruiseñor cantor sacudió lentamente la cabeza y respondió con voz triste. «En el pasado viví entre humanos, pero sufriendo un gran dolor perdí la voz», dijo. «Aunque a los humanos les gustaba mi canción, me encerraron en una jaula y me quitaron la libertad», explicó.

«Por eso, cada vez que veo a los humanos y sus casas, recuerdo aquellos malos viejos tiempos», dijo el ruiseñor. «Si vivo allí, pierdo la tranquilidad; cantar libremente aquí me basta», añadió. Mientras el ruiseñor continuaba con su alegre canción, la golondrina se alejó en silencio. Una persona desea mantenerse alejada de los lugares y recuerdos que le causaron dolor en el pasado.

Las experiencias amargas bastan para hacer a una persona más cuidadosa y prudente. Gato escaldado, del agua fría huye. De los escarmentados nacen los avisados. Quien bien hace, bien encuentra. Como en casa, en ningún sitio. La libertad vale más que cualquier cosa.