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El ruiseñor y el gavilán

Nivel B1 · 200 palabras

El ruiseñor y el gavilán

Un pequeño ruiseñor que cantaba alegremente en la rama de un árbol fue atrapado de repente por un gavilán cazador. Debatiéndose en las afiladas garras del gavilán, el ruiseñor dijo que era demasiado pequeño para saciar su hambre. El ruiseñor suplicó dulcemente al gavilán que lo liberara, diciendo que en el futuro podría cazar aves más grandes. El gavilán se rió de la astuta súplica del ruiseñor y dio una respuesta sabia.

"No soy tan tonto como para soltar la pequeña presa que tengo en la mano para perseguir una gran presa que aún no he atrapado", dijo. El gavilán no abandonó la porción segura que tenía en la mano para seguir esperanzas futuras inciertas. El aleteo del ruiseñor no sirvió de nada, y el gavilán se comió su presa con gusto. Una persona hambrienta no abandona la posesión pequeña y cierta en la mano para ir tras sueños inciertos.

Más vale pájaro en mano que ciento volando. Un poco seguro es mejor que mucho incierto. La posesión tangible en la mano vale más que un sueño. La riqueza futura incierta no hace olvidar el poco de hoy.

No sacrifiques tu porción presente por un sueño. La satisfacción con lo que se tiene es sabia. No te engañes con la sombra y pierdas la carne.