El Pastor que Perdió un Ternero
Un pastor cuida su rebaño en un prado verde de la montaña. De pronto el ternerito ya no está en el rebaño. El pastor busca al ternero en el bosque. Mira entre los arbustos y detrás de las rocas. Pero no encuentra al ternero en ninguna parte. Triste, levanta las manos al cielo y reza. "Si encuentro al ladrón, te sacrificaré una cabra", dice.
El pastor camina hacia el fondo del bosque. Detrás de los árboles espesos llega a un claro. Allí un león enorme come al ternerito. El león ruge muy fuerte y mira al pastor. El pastor tiembla de miedo.
Lleno de pánico, el pastor retrocede despacio. "Ay, Dios mío, hace un momento prometí una cabra por el ladrón", dice. "¡Sálvame ahora de este león y te sacrificaré un toro grande!", grita. El pastor corre monte abajo y no mira atrás. Salva la vida por muy poco.
Los deseos sin pensar traen grandes peligros.
El hombre propone y Dios dispone.