El padre y sus dos hijas
Un padre viejo tenía dos hijas hermosas. Una hija se casó con un jardinero. La otra hija se casó con un ladrillero. Un día el padre quiso visitar a sus hijas. Primero fue a la casa de la mayor.
La hija dijo: "Padre, ¡reza por la lluvia!" Después fue a la casa de la menor. Esta hija dijo: "Padre, ¡reza por el sol!" El jardín necesitaba lluvia; los ladrillos necesitaban sol. El padre se quedó muy sorprendido.
Sus dos hijas querían cosas muy diferentes. Con lluvia lloraba una; con sol lloraba la otra. El pobre viejo no supo qué pedir. A veces es imposible contentar a todos. Nunca llueve a gusto de todos.