El Murciélago y las Dos Comadrejas
Había una vez un pequeño murciélago en una cueva oscura. Al murciélago le gustaba volar de noche y comer insectos. Una tarde voló sin cuidado y de repente cayó al suelo. En ese momento salió una comadreja rápida entre los arbustos. La comadreja saltó sobre el pequeño murciélago y lo sujetó. La comadreja odiaba a los pájaros y quería comerlo.
El murciélago tuvo mucho miedo, pero hizo un plan listo. El murciélago dijo: "No soy un pájaro, mira, soy un ratón." La comadreja miró sus orejas y le creyó. Así la comadreja soltó al pequeño murciélago, y él escapó. Unos días después voló otra vez sin cuidado y cayó. Esta vez lo atrapó otra comadreja que odiaba a los ratones.
El murciélago gritó: "No soy un ratón, tengo alas, ¡soy un pájaro!" La segunda comadreja vio sus alas y le creyó. Esa comadreja amaba a los pájaros y lo soltó enseguida. El murciélago listo voló hacia el cielo y volvió a casa. Dos veces usó su cabeza y salvó su propia vida. Un cambio rápido en tiempos nuevos nos protege del peligro. Hay que poner las velas según el viento.