El Mosquito y el León
Hace mucho tiempo, un león fuerte vivía en un bosque verde de aguas frescas. Ese león se creía el rey más grande y más valiente del bosque. Una mañana soleada, un mosquito pequeño y orgulloso voló hasta él. El diminuto mosquito zumbó y empezó a dar vueltas alrededor del león. Al principio el león no hizo caso a ese pequeño visitante. El mosquito desafió en voz alta al enorme león.
«No te tengo miedo, porque soy más fuerte», dijo. El león se enfadó mucho por esas palabras y rugió con furia. El mosquito actuó enseguida y mordió la nariz blanda del león. El león quiso golpear al mosquito, pero solo se arañó la cara. El león furioso lo intentó todo, pero no atrapó a ese enemigo rápido. Al final el enorme león se cansó mucho y se rindió. El pequeño mosquito se puso muy feliz, porque ganó la batalla.
Cantó canciones de victoria y subió al aire con orgullo. Pero el orgullo lo dejó ciego y cayó en una telaraña. La diminuta araña, la dueña de la tela, llegó rápido hasta el mosquito. El mosquito que venció al enorme león fue comida de una pequeña araña.
Aunque ganamos grandes victorias, nunca debemos ser orgullosos. Come un bocado grande, pero no digas una palabra grande.