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El momento de la oportunidad

Nivel B2 · 379 palabras

El momento de la oportunidad

Érase una vez, al borde de un bosque antiguo donde corrían aguas frescas, vivía Eren, el aprendiz de carpintero. Eren tallaba juguetes maravillosos de madera, pero siempre que empezaba un trabajo grande lo dejaba para después. El maestro viejo del pueblo le recordaba siempre que debía conocer el valor del tiempo. En lo hondo del bosque, en cambio, vivía un misterioso Pájaro de la Ocasión que se mostraba solo a los valientes y a los rápidos. Este pájaro mágico tenía delante de la cabeza plumas largas de color plata, y detrás, una cabeza calva lisa. En un día caluroso de verano Eren oyó que un comerciante maestro había llegado a la ciudad y buscaba un juguete maravilloso. La persona que hiciera este juguete especial que el comerciante presentaría al palacio ganaría un gran premio.

En vez de ponerse enseguida a la obra, Eren se tumbó a la sombra de un árbol diciendo: “Todavía hay tiempo, déjame descansar un poco primero.” En ese momento aquel Pájaro de la Ocasión único, que volaba echando luces brillantes entre las ramas, se deslizó de repente. El pájaro se posó en una rama baja justo delante de Eren y habló con voz profunda. “Si quieres atraparme, tienes que agarrar ahora mismo las plumas de plata que están delante de mí”, dijo. Eren se quedó indeciso y pensó: “Las agarraré dentro de un rato, de todos modos estás aquí.” El pájaro dio la vuelta sin esperar nada y se elevó deprisa hacia el cielo. Eren saltó de su sitio con emoción y estiró la mano detrás del pájaro, pero tocó su cabeza calva y se resbaló.

El joven aprendiz, que llegó tarde, no encontró ni una sola pluma para sujetar detrás del pájaro. Mientras el Pájaro de la Ocasión batía sus alas de plata y se perdía en el azul, Eren sintió un gran arrepentimiento. En aquel momento entendió con una experiencia amarga que el tiempo y las ocasiones que se presentan nunca esperan. Antes de que el comerciante se fuera del pueblo, corrió a su taller para terminar el juguete a medias que tenía en la mano. Trabajando toda la noche sin parar, logró tallar el pájaro de madera más hermoso de su vida. A la mañana siguiente llevó el juguete al comerciante a tiempo y ganó gracias a su esfuerzo el premio que merecía. Los que actúan sin dudar cuando la suerte llama a la puerta alcanzan sus sueños. El hierro se golpea cuando está caliente.