El León y el Oso
Un día de verano un león encontró un oso en el bosque. Los dos animales fuertes vieron carne fresca en el suelo. Los dos querían comer esa carne sabrosa. Ninguno quiso compartirla, y empezó la pelea. El león rugió muy fuerte y corrió hacia el oso.
El oso levantó sus grandes garras y golpeó al león. Los dos animales pelearon durante horas y se cansaron mucho. Al final cayeron al suelo y no pudieron moverse. Respiraron con dificultad y solo se miraron. En ese momento pasó por allí un zorro astuto.
El zorro vio la carne y los animales cansados. En silencio se llevó la carne y se fue rápido. El león y el oso solo pudieron mirar. Las peleas inútiles siempre traen grandes pérdidas. Entre dos que pelean, el tercero se lleva la ganancia.