El león y el jabalí
En un abrasador día de verano, un león y un jabalí llegaron al mismo tiempo a un pequeño manantial para beber agua. Ambos afirmaron que debían beber agua primero, atacándose mutuamente con furia y entablando una pelea sangrienta. Cuando hicieron una pausa sin aliento para descansar, vieron buitres y cuervos dando vueltas en el cielo. Los buitres esperaban impacientes para comerse la carroña de quien muriera en la pelea.
El león dijo al jabalí: "En lugar de convertirnos en comida para buitres, dejemos de pelear, compartamos el agua y seamos amigos." Quienes se destrozan mutuamente por pequeños conflictos de intereses hacen el juego a los enemigos emboscados. Los conflictos internos y las peleas innecesarias preparan el terreno para que prevalezcan terceras partes y enemigos. Darse cuenta de la amenaza común y asegurar la paz interna es un paso sabio que salva de la destrucción.
La pelea entre dos partes se convierte en comida para terceras partes. La pelea interna alegra al enemigo. Una pelea hecha con ira trae el desastre. Una amenaza común construye amistad.
No os destrocéis por pequeños intereses. La sabiduría convierte el conflicto en paz. Vivir juntos es sobrevivir.