El Hortelano y sus Verduras
Un anciano tenía un huerto grande y hermoso. Cada día cuidaba sus verduras y las regaba. En el huerto crecían tomates, pimientos y zanahorias. El hortelano amaba sus verduras y trabajaba mucho.
Un día vio malas hierbas al lado del huerto. Nadie regaba esas hierbas, pero crecían muy rápido. Sus verduras, en cambio, crecían más despacio y con esfuerzo. Un viajero se acercó al hortelano y le hizo una pregunta. "¿Por qué las hierbas crecen más fuertes que tus verduras?", dijo.
El hortelano sonrió y le respondió al viajero. "La tierra es madre de las hierbas y madrastra de las verduras", dijo. La naturaleza siempre cuida mejor a sus propios hijos. Al viajero le gustaron mucho estas palabras. Todo lo natural crece más fácil con su propia fuerza. Lo que se cuida se vuelve jardín, lo que se abandona se vuelve maleza.