El Hombre Malintencionado
En una montaña pequeña cerca de la ciudad vivía un hombre astuto y malo. El hombre quería tender una trampa al viejo sabio del pueblo. Quería probar una cosa: el sabio no lo sabía todo. Entre los arbustos atrapó un pájaro pequeño. Escondió el pájaro en su mano. Puso la mano detrás de la espalda y fue hacia el sabio. En su cabeza tenía un plan malo.
El hombre se paró delante del sabio. Preguntó: «¿El pájaro en mi mano está vivo o muerto?» Con la respuesta «muerto» quería abrir la mano. Con la respuesta «vivo» quería matar al pájaro pequeño. Con esa pregunta mala quería avergonzar al sabio.
El sabio miró al hombre malo y sonrió. Respondió: «La vida de ese pájaro está en tus manos.» «Puedes salvarlo, puedes matarlo», dijo. El hombre malo entendió: su astucia era inútil. Con calma abrió la mano y soltó al pájaro.
Todos lo vieron: una trampa mala no da nada.
Cada uno recoge lo que siembra.