El Granjero y sus Perros
En un pueblo pequeño vivía un granjero. En su casa vivían unos perros fieles. Estos perros nunca trabajaban. Solo jugaban y dormían en el jardín. El granjero les daba comida cada día.
Un día los perros estaban tristes. «Nuestra comida es muy poca», pensaron. «Los perros de caza comen más carne», dijeron. «Ellos no comen nuestra comida.» Los perros fueron a quejarse al granjero. El granjero escuchó sus palabras.
El granjero sonrió y los miró. «Los perros de caza trabajan mucho, niños», dijo. «Ellos buscan caza en el bosque.» «Pero vosotros descansáis todo el día.» «Los perros trabajadores merecen más», dijo.
Una buena vida necesita trabajo.
Sin trabajo no hay pan.