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El gato negro

Nivel B1 · 309 palabras

El gato negro

Érase una vez, al borde de un viejo bosque donde fluían aguas frescas, había un pequeño molino. En este molino vivía un gato inteligente llamado Terciopelo, con pelaje negro azabache y ojos verdes. Terciopelo dormía al sol durante el día y protegía el molino de ratones curiosos por la noche. El anciano dueño del molino amaba mucho a este leal gato y le daba leche fresca todas las tardes. Sin embargo, un soberbio señor ratón que venía del gran castillo cercano quería robar el trigo del molino.

El señor ratón reunió a los demás ratones a su alrededor y decidió colarse secretamente en el molino a medianoche. Mientras Terciopelo estaba sentado en silencio en un rincón oscuro, escuchó los susurros de los ratones. El soberbio señor ratón susurró: "Esta noche vaciaremos todos los sacos de trigo y los llevaremos a nuestro propio palacio". El gato negro hizo un plan ingenioso y se escondió de inmediato detrás de un saco de harina. Cuando los ratones se acercaron al trigo, Terciopelo apareció de repente y habló con voz profunda. ¡Si robáis el sustento de este molino, los espíritus protectores del bosque os convertirán en piedra", dijo.

Temblando de miedo, el señor ratón tartamudeó: "Solo estábamos buscando un poco de comida". Terciopelo respondió con voz dulce: "Algo tomado sin trabajo no le trae felicidad a nadie". El inteligente gato negro aconsejó a los ratones que buscaran su propia comida honradamente en lugar de robar. Dándose cuenta del gran error que había cometido, el señor ratón se disculpó con el Gato Negro y con el molinero. Después de esa noche, los ratones nunca volvieron a tocar el trigo del molino.

Gracias a su inteligencia, Terciopelo protegió el molino y se ganó el amor de todos los animales del bosque. El molinero y el gato inteligente vivieron una vida feliz en su tranquila y pequeña casa. La palabra dulce y la inteligencia son siempre muy superiores a la fuerza bruta. Más vale maña que fuerza.