El Estómago y los Pies
En un cuerpo grande hablan los pies y el estómago. Los pies se sienten muy fuertes. Cada día caminan, corren y llevan el cuerpo. El estómago solo está quieto y espera la comida. Los pies se enfadan y le gritan al estómago.
"Nosotros trabajamos siempre, pero tú no haces nada", dicen. El estómago sonríe y dice: "Yo también soy importante." Los pies no le creen y de repente se paran. Ya no quieren dar ni un paso más. Después de unas horas el estómago tiene mucha hambre.
El cuerpo pierde despacio su energía y se queda débil. Los pies ya no aguantan de pie y tiemblan. Los pies ven su error y le dan la razón. Cada uno tiene un trabajo y todos trabajan juntos. La unión hace la fuerza.