El Ciervo Tuerto
En un bosque hermoso vivía un ciervo tuerto. Cada día comía hierba fresca junto al mar. Con su ojo sano vigilaba el bosque. Pensaba que los cazadores venían del bosque. Su ojo ciego miraba hacia el mar.
El mar parecía tranquilo y no tenía miedo. Un día pasó una barca por el mar. Los cazadores de la barca vieron al ciervo. Se acercaron al ciervo muy despacio. El ciervo no vio nada y no huyó.
Los cazadores le dieron con una flecha. El ciervo cayó al suelo y quedó muy triste. El peligro vino del lado seguro. A veces el peligro viene de un lado tranquilo. Del agua mansa me libre Dios.