Todos los cuentos

El cazador y su perro fiel

Nivel B1 · 190 palabras

El cazador y su perro fiel

Un perro de caza había atrapado cientos de presas para su dueño en su juventud y lo había protegido en cada peligro. Cuando el perro envejeció y perdió los dientes, un día no pudo sostener en su quijada a un jabalí que atrapó y lo dejó escapar. Enfadándose, el cazador levantó su bastón e intentó golpear al perro viejo. Mirando con ojos tristes, el perro fiel dijo: "No me castigues ahora porque se agotaron mis fuerzas; soy el mismo perro fiel, solo perdí mi juventud y mis dientes."

Desechar a personas y amigos que prestaron grandes servicios y dedicaron trabajo en el pasado cuando envejecen y pierden fuerzas es una gran deslealtad. La lealtad debe mostrarse no solo en días fuertes sino también en momentos de debilidad y vejez. Respetar el recuerdo de los viejos servicios es requisito de la humanidad y lealtad. Conocer el valor solo mientras aporte beneficios es oportunismo.

Olvidar el trabajo pasado en la vejez es deslealtad. Olvidar el trabajo pasado es deslealtad. La lealtad se pone a prueba en momentos difíciles. La vejez no disminuye el valor del servicio.

A un viejo amigo no se le desecha. La lealtad es un requisito de la humanidad. Recordar el servicio es lealtad.