El camello visto por primera vez
Hace mucho tiempo la gente vivía tranquila en un pueblo caluroso. La gente de este pueblo no conocía los camellos. Un día apareció un animal enorme en medio del desierto. El gran animal de joroba alta caminaba despacio hacia el pueblo. Los aldeanos vieron aquel animal extraño y sintieron mucho miedo. Todos gritaron, corrieron a sus casas y cerraron bien las puertas. Desde las ventanas miraron al animal gigante con ojos asustados.
Pero el camello estaba tranquilo y no hacía daño a nadie. El valiente jefe del pueblo salió fuera y observó al camello. El camello solo comió la hierba verde del borde del camino. El jefe dijo: «Este animal no es tan peligroso». Los otros aldeanos oyeron esto y salieron poco a poco. Vieron qué manso y tranquilo estaba aquel animal.
Un hombre valiente se acercó y acarició la cabeza del camello. El camello no se enfadó y bajó la cabeza con cariño. Los aldeanos le pusieron una cuerda al cuello y lo pasearon. Hasta los niños pequeños montaron en el camello y rieron contentos. Pronto todos quisieron a ese animal dulce y olvidaron su miedo.
La gente siempre teme sin razón las cosas desconocidas.
No temas lo que ven tus propios ojos.