El camello bailarín
Había una vez un camello grande en un desierto caliente de arena dorada. Este camello tenía buen corazón, pero era un poco demasiado entusiasta. En un oasis fresco, en medio del desierto, empezó una fiesta del bosque llena de colores. Todos los animales alegres escucharon música y se divirtieron en esa bonita fiesta. El camello simpático también quería mucho ir a esa gran fiesta. En la plaza de la fiesta, unos pájaros pequeños empezaron a bailar con gracia.
Todos los animales aplaudieron ese baile bonito con mucha admiración. Nuestro camello también quiso subir al escenario y mostrar su talento. —Yo también puedo bailar de maravilla, como vosotros —dijo. El camello movió sus patas largas y su cuerpo enorme, y saltó. Pero sus pies grandes se quedaron en la arena y cayó de una forma graciosa. Los otros animales lo miraron y empezaron a reír fuerte y a cuchichear.
El camello sintió mucha vergüenza, no supo qué hacer y se fue de allí. El camello triste fue donde la vieja tortuga sabia y le contó su pena. La tortuga sabia le sonrió y le habló con una voz dulce y suave. —Tus patas fuertes pueden andar largos caminos por el desierto —dijo. El camello recordó su talento y se sintió el barco orgulloso del desierto. Desde entonces aprendió a ser feliz con su don y a no copiar a otros. Cada uno es bonito y brilla en el trabajo que va con su naturaleza. Cada pájaro canta su propia canción.