El Burro que Quería Jugar con su Amo
Había una vez un viejo granjero en un pueblo bonito. Tenía un perro pequeño y un burro grande. El hombre quería mucho al perro y jugaba con él. El burro miraba esto y tenía muchos celos. Un día el burro hizo un plan.
«Yo también voy a jugar como el perro», dijo. Una tarde el hombre estaba tranquilo en el jardín. El burro grande corrió y saltó sobre sus piernas. Abrazó al hombre y le lamió la cara.
El viejo gritó debajo del burro pesado. Los criados lo oyeron y corrieron al jardín. Echaron al burro con palos y salvaron al hombre. El pobre burro entendió todo y volvió al establo.
Cada animal debe vivir según su propia naturaleza. Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.