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El beso del lobo y la oveja

Nivel C1 · 344 palabras

El beso del lobo y la oveja

Érase una vez una oveja astuta que vivía en un prado verde esmeralda al pie de las montañas neblinosas. Esta oveja era conocida en toda la meseta por su elegancia, su suave lana blanca y su aguda inteligencia. Un día, mientras la sombra de las colinas caía sobre el prado, un lobo astuto y hambriento salió de entre los arbustos. Con una sonrisa astuta que ocultaba su propósito y con pasos lentos, el lobo se deslizó hacia la oveja. La dulce brisa del valle hacía susurrar suavemente las hojas de los árboles, como heraldo de aquel peligroso encuentro. Fingiendo una falsa amistad, el lobo suavizó su voz todo lo que pudo y se acercó a la oveja. "Oh, mi bellísima vecina, pongamos ya fin a esta enemistad sin sentido que hay entre nosotros", dijo.

La oveja notó de inmediato el oculto deseo de caza y el peligro en los ojos del lobo. Pero la oveja experimentada logró mantener la calma ocultando su miedo. El lobo astuto se acercó un paso más, como si quisiera probar su sinceridad. "Ven, besémonos como señal de nuestra paz y de nuestra amistad", añadió. Asintiendo tranquilamente con la cabeza, la oveja pareció aceptar la falsa oferta del lobo. Justo cuando el lobo se inclinó y besó a la oveja en la mejilla, sonrió con el orgullo del plan traicionero de su corazón. "¿Ves?", dijo el lobo, "ahora somos dos amigos cercanos que se quieren."

Pero en cuanto la oveja sintió la ferocidad oculta en el cálido aliento del lobo, retrocedió con astucia. Sonriendo, la oveja dijo: "Tus labios susurran paz, pero tus dientes afilados todavía quieren despedazarme." Desconcertado por estas palabras agudas e inteligentes, el astuto lobo vaciló un instante. Aprovechando el desconcierto momentáneo del lobo, la oveja corrió rápidamente hacia el perro pastor cercano. Al darse cuenta de que su verdadera intención había sido descubierta, el lobo huyó desesperado a las oscuras profundidades del bosque. La oveja astuta, en cambio, se salvó del peligro y siguió pastando en paz junto a su rebaño. No dejarse engañar por las dulces palabras y la falsa cercanía del enemigo es la mayor virtud de la supervivencia. El lobo muda el pelo, pero no las mañas.