El asno que come espinas
Un asno cargado a la espalda con deliciosos higos, mieles, quesos y panes frescos para un gran banquete se puso en camino. A lo largo del camino, el asno caminó respirando el olor de esas deliciosas comidas que llevaba a la espalda. Sin embargo, al dar de comer, empezó a roer arbustos duros, secos y espinosos al borde del camino. Mirando el estado del asno, el agricultor dijo: "Mientras llevas a la espalda un banquete digno de reyes, comes arbustos espinosos que te hacen sangrar los labios."
Las personas que actúan como porteadores de grandes riquezas mientras sufren miseria y apuros en sus propias vidas se parecen a este asno. Privarse de las necesidades básicas mientras se sirve al bienestar de otros es una gran desdicha. Los porteadores de riqueza que no pueden beneficiarse de sus propios medios y trabajan constantemente para otros no pueden encontrar paz. La riqueza es poder poseerla y vivir humanamente; ser solo su portador no es más que una carga.
No actúes como porteador de riqueza ni te dejes en la indigencia. Llevar la riqueza de otro no es riqueza. El que no puede beneficiarse de sus propios medios es pobre. Comer espinas no cuadra con llevar un banquete.
La riqueza es para vivir, no para llevar. Actuar como porteador no hace rica a una persona. Beneficiarse del propio derecho es una virtud.