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El asno en el tejado

Nivel B1 · 214 palabras

El asno en el tejado

Un asno subió al tejado plano de una casa alta. Al ver a un lobo peligroso que pasaba por el camino de abajo, el asno cobró valor desde la altura y empezó a llover insultos y maldiciones sobre el lobo. El lobo levantó la cabeza, miró al asno y sonrió con calma. El lobo dijo: "¡Oh asno! No eres tú quien me profiere estos insultos, sino ese tejado alto sobre el que estás; si estuvieras abajo, ni siquiera saldría tu voz."

Quienes insultan a otros escondiéndose tras altos puestos y ubicaciones protegidas que ocupan olvidan que la valentía no viene de ellos mismos, sino de la ubicación. La fuerza y el corazón de una persona se revelan al enfrentarse cara a cara en condiciones desprotegidas e iguales. Las alturas prestadas no hacen valiente a una persona, solo dan una insolencia temporal. Los puestos son temporales; cuando el suelo bajo ellos resbala, la persona se queda a solas con su propia realidad al desnudo.

El que insulta escondiéndose tras un puesto no debe pensar que viene de su propio poder. La valentía no viene de la ubicación, sino del corazón. El insolente en las alturas se encoge abajo. El poder de un puesto es temporal.

La altura prestada no da valentía. El que no tiene valor para verse cara a cara no debe gritar. Esconderse tras una ubicación es cobardía.