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Cuando el árbol cae, muchos vienen a talarlo

Nivel B2 · 325 palabras

Cuando el árbol cae, muchos vienen a talarlo

Érase una vez, en el corazón de un bosque profundo donde susurraban los árboles sombríos, un león viejo. Este soberano orgulloso, que durante años había sembrado el miedo entre todos los animales de alrededor, se había vuelto muy viejo y había perdido su fuerza. El león, que un tiempo hacía temblar las montañas con su rugido, yacía sobre una roca húmeda porque no le quedaban fuerzas para moverse. Los habitantes del bosque, al verlo en ese estado desvalido, empezaron poco a poco a reunirse a su alrededor. Los animales que huían del león cuando era fuerte se acercaban ahora a él con orgullo. Primero un jabalí de colmillos afilados se lanzó con ira y mordió con dureza al viejo león.

Después llegó un toro enorme de cuernos puntiagudos y asestó un golpe cruel en el costado del león. El rey sin fuerzas gimió de dolor, pero no logró hallar el vigor para defenderse. Sin que quedara nada de su antiguo esplendor, el león solo miraba a los que lo rodeaban con ojos hondos y tristes. Un burro viejo, conocido por su cobardía, aprovechó la ocasión y se adelantó con audacia. "¡Yo también le mostraré mi fuerza a este gran rey!", gritó con orgullo. El burro volvió la grupa y dio una coz violenta en la frente del león desvalido.

Los demás animales débiles del bosque contemplaron esa acción cruel y aplaudieron con alegría. El viejo león, gravemente herido, levantó la cabeza con un último esfuerzo. "Que los que se inclinaban ante mí cuando era fuerte me hieran ahora duele más que la muerte", dijo hondamente. Aquel líder magnífico, al que todos respetaban antes, comprendió que se había vuelto el juguete de los cobardes. Mientras cerraba despacio los ojos, suspiró por última vez ante el bosque silencioso que un día había gobernado. Solo y con el corazón herido, terminó allí su vida orgullosa con su último aliento. Quien pierde su poder no escapa de volverse el blanco incluso de los desvalidos que antes lo temían. Cuando el árbol cae, muchos vienen con el hacha.